En esa aventura unica y agridulce que llamamos “vida”, esa oportunidad irrepetible de existir, atravesamos distintas experiencias, cubrimos etapas, y poco a poco vamos construyendo nuestra propia historia, nuestros recuerdos, nuestras vivencias. Vivimos. Y en ese discurrir tendemos a acumular objetos y memorias que nos recuerdan momentos, o personas, o lugares, que consideramos han sido claves en la formación de nuestro modo de ser.
Curiosamente siempre tendemos a recordar la “primera vez” de aquello que consideramos fue esencial en nuestra vida; el primer coche, la primera borrachera, el primer cigarro, el primer amor, el primer trabajo, el primer castigo, la Primera Comunión, el primer entierro, la primera nomina, la primera casa…..todos estos y muchos otros sin duda guardan un lugar privilegiado, e indeleble, en nuestra memoria. Pero digo que curiosamente es asi, cuando últimamente tiendo a considerar mas importante la “ultima” ocasión, aquella en la que estamos satisfechos y nos plantamos; o en la que, alcanzados los objetivos nos instalamos en la comodidad; o cuando agotados, desilusionados o incapaces, renunciamos a nuevas metas. Pero, cualquiera que sea el motivo, es cualitativamente mas importante que “la primera”, pues en esta somos novatos y en aquella ya sabemos exactamente nuestros gustos, ya hemos formado un criterio que nos permite apreciar, juzgar, con mayor madurez.
Cierto es que la primera vez nos causa un impacto mayor por la novedad, quiza la ansiedad, pero no es mas importante la ultima persona a la que amamos que la primera, o no valoramos realmente mas la ultima vez que vemos a un amigo o un familiar?
Ya en la recta final de mi estancia en la India, tocan despedidas y “ultimos momentos”; la ultima visita a mi dentista, la ultima visita al banco, el ultimo chapuzon en la pisci, la ultima peli descargada, la ultima ocasión que debo sufrir a ciertas personas, el ultimo atasco, la ultima entrada en la India, la ultima comida en Wassabi, la ultima colada, mi ultimo jamoncito, el ultimo fin de semana, el ultimo paseo en la moto, ultima recepción diplomatica, la ultima copa en un hotelazo de quitar el hipo….. Y lo mas importante, los ultimos momentos con esas personas que han sido nuestros amigos en este entorno tan peculiar y hostil, que han sido nuestra familia, y con los que hemos forjado, debido precisamente a esas circunstancias, un vinculo especial, a pesar de que ahora cada uno siga su camino por paises diferentes.
En vez de hacer una fiesta de despedida con todos, en donde realmente no se habla con nadie, hemos preferido dedicar nuestras ultimas dos semanas para invitar de modo separado a estos amigos y compartir con ellos mesa, mantel y nuestro mas preciado tesoro: los ultimisimos quesos, jamones y vinos. Era lo menos que podiamos hacer por quienes nos han dado tanto tiempo, apoyo y carino, y de quienes hemos aprendido tanto.
En estas fotos:
- Laura (donostiarra) y Bis (Tamil), una de las parejas mas inteligentes, generosas y divertidas que reconocido. Y que son como una Embajada paralela para los espanoles.
- Jesus e Ilona, una holandesa y un gallego – cubano – americano que disfrutaron de la sobrasada mallorquina aun mas que yo.
- Thom, un italoamericano que tonteo con Lauren al comienzo y ahora es una gran, gran amigo, ademas de estar como una regadera.
- Laurent, restaurador vasco frances al que es una delicia escuchar hablar, y que nunca dice que no a un buen vino…..con jamon…..
- Ion, un tio tan enrollado, culto y divertido, que si no fuera Embajador, seria estrella mediatica.
- Jarek, polaco frances con el que he organizado las fiestas mas grandes de Delhi (los 14 de Julio de la Embajada de Francia), y que se apunto al final a las motos “vintage”
- Iftah y Martha, Chris y Rebecca, nuestras mejores parejas de amigos.
- Cristian, cónsul ecuatoriano que llego al mismo tiempo que yo, con el que comparti alguna buena juerga, y que tiene los hijos mas educados que he visto en mi vida. La proxima vez le vere de Embajador…¡seguro!
- Y Elena, que fue mi primer y mejor amiga aquí, una tia tan fuerte y empendedora que aun no entiendo como sigue aguantando carros y carretas.
Muchas gracias a todos, y a otros, los que ya os fuisteis, y que habeis pasado por este relato que lleva gestandose casi 1.000 dias. Nunca os olvidare.









junio 25, 2010 a las 4:16 pm |
Gracias a ti por compartir este blog con nosotros.
UN abrazo, y me da gusto ver que muchos de esta gente en la foto pudimos conocerlos durante nuestra visita a la “INDIA”