SIKKIM, EN EL LIMITE DEL MUNDO – III. DE UNA MERIENDA CENA CON CONVERSACION VARIA, DIGRESION SOBRE LA MUJER DE SIKKIM, UNA DISCOTECA Y UN HOMENAJE, MADRUGON, UN CONDUCTOR AUTISTA Y VUELTA.

By joaquin1972

Llegados al hotel de nuestra peregrinación a mas de 4,000 metros de altura, y tanto yak y tanta lluvia nos abrio el apetito, y la sed, por lo que sin dar tiempo a una siesta, volvimos a “The Square”, restaurante al que fuimos la noche previa, y que, por su buena comida, cerveza barata, y musica sorprendentemente buena (no Bollywood, no payasadas ochentenas), resulto agraciada con nuestro retorno, no sin antes pasar brevemente por un mercado en el que Luis pretendia comprar algun souvenir tipico, y que resulto ser un vulgar mercado de comida y horteradas varias, no muy limpio, por lo que apenas estuvimos un suspiro, y llegados a hora temprana, aun de dia, al local, no hicieron mal negocio con nosotros, pues pasamos tan ricamente tres horas y media, mientras anochecia, y comentabamos el dia y las impresiones de Sikkim. Y algunas revelaciones comunes fueron: 

  • la calidad de la vida y la ciudad, en comparación con el resto de la India: sin vacas callejeras (aunque si perros), relativamente limpia y bien organizada, infraestructuras presentables, casas bien construidas, y en general la sensación de mayor riqueza y ausencia de miseria brutal.
  • lo de la bolsa de patas, que nos dejo impactados
  • tambien debido a la presion, imaginamos, notamos como las tintas en papel pierden color y tonalidad. De hecho, en los papeles con los billetes del avion, como suele ser mi costumbre para facilitar la labor a los avispados trabajadores de las aerolíneas indias, resalto en rotulador fluorescente el nombre y horarios. Pues bien, denotamos que al poco de llegar a estas alturas, ese color habia pasado a ser verde palido.
  • por ultimo, no menos importante,  otra diferencia llamativa con el resto de la India es que las mujeres ( = las chicas, las tias, vaya) estan pero que bastante mejor, en primer lugar, delgaditas, y no cebadas como suele estilarse (y disimularse con el sari), pero ademas, finitas, modernitas, sonrientes, vaya, mas orientales y menos subcontinentales. Todo ello, por supuesto, quedo en el terreno de la teoria, el debate y la alabanza. 

Animados por la cena y el hecho siempre euforico de que era Sabado noche, fuimos a la unica disco de la ciudad, un garito subterraneo, oscutro y con musica de baile a todo trapo, incluyendo versiones de Bollywood, lo que a uno le hace suponer que la influencia cultural de India es bastante grande. Por supuesto, hubo un momento Michael Jackson, que revoluciono a todos los parroquianos, que en mayoria abrumadora, eran autoctonos, o sea, de ojos rasgados, y no pocos modernitos, recordandome a Bangkok o Singapur. Lamentablemente no pudimos quedarnos cuanto quisieramos, a la manana siguiente nos esperaba madrugon (6 am) para deshacer la carretera andada, bajo una lluvia torrencial , pero afortunadamente sin trafico. 

Y asi, llegamos al aeropuerto de Bagdogra con 3 horas de antelación, y como quiera que el chofer nos queria cobrar una pasta por llevarnos a algun hotel cercano y esperarnos mientras desayunabamos, le hicimos un boicot, consistente en que nos negamos a bajarnos, y el chaval ni rechisto, se quedo sentado en su coche jugando con el movil, y nosotros descansando y durmiendo e intentando convencerle de que su Dios Hanuman (de quien tenia una foto en el salpicadero), el Dios mono, nos llevaria por una cantidad menos usurera, y a punto estuve de ponerle voces de Dios Mono, ya por el cachondeo, pero al final, y tras 45 minutos de situación autista, ya bajamos, facturamos, y descubrimos un bar en el que ponian “Hit” de Sikkim, sándwiches no picantes, y bolsas de patatas no infladas, y volvimos a Delhi no sin antes hacer escala en Guwahati, capital de Asma, que esta pegadito a Birmania, y tiene una guerrilla maoísta, pero ni la vimos por el aire, ni nos preocupaba, pero si nos dio tiempo a comer dos veces en el avion, pues lo bueno de una aerolínea india es que siempre siempre te ponen algo, o el pasaje se amotina.

Una respuesta para “SIKKIM, EN EL LIMITE DEL MUNDO – III. DE UNA MERIENDA CENA CON CONVERSACION VARIA, DIGRESION SOBRE LA MUJER DE SIKKIM, UNA DISCOTECA Y UN HOMENAJE, MADRUGON, UN CONDUCTOR AUTISTA Y VUELTA.”

  1. Luisete Dice:

    ¿Te he dicho que eres el puto amo?

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