Archivo de Diciembre 2008

UDAIPUR

Diciembre 18, 2008

Dice la “Lonely Planet’ que Udaipur es la ciudad mas romantica de Rajastan, y si esto es asi, se debe a un lago artificial hecho hace unos 300 anyos por el Maharaha de turno, y que fue bautizado como “Pichola” (esto no es chufla, ni el nombre es origen del romanticismo de la ciudad) y tambien al hotel Lake Palace, que se alza en una de las pocas islas que jalonan el lago, y que es uno de los mejores hoteles del mundo, según el tipico ranking hecho por alguna supuesta autoridad en la materia. Lo que catapulto a la fama mundial al hotel, y por extensión a la ciudad, fue el rodaje de algunas escenas de la película “Octopussy” de James Bond, película que, aparte de tener nombre de peli X, no ha resistido el paso del tiempo lo mas minimo.

 

Partiendo de estos antecedentes, nos fuimos alli el fin de semana pasado, con un romantico madrugon a las 5 am tras acostarnos pasada la una, y tras una hora y media de vuelo desde Delhi, aterrizamos en un pequeño pero muy coqueto y moderno aeropuerto que hasta tenia un jet privado. Se nota que es ruta casi obligatoria de turistas, a pesar de ser la ciudad turistica de Rajastan mas apartada del circuito ‘clasico’. Tras tomar un taxi , y recorrer los 25 kms de distancia a la ciudad por una autopista excelente para los estandares locales, y con un nivel de decibelios y respeto por la circulación increíblemente avanzado para la India, entramos en los suburbios de la ciudad, con el ya habitual paisaje de miseria, chabolas, y rios llenos de basura y mierda varia, tras lo que accedimos al casco urbano propiamente dicho, una vez mas, notablemente mas decente que el de otras ciudades indias, y ya no digamos sitios como Benares (ver entrada), que hacen parecer Suiza a Udaipur. En una de estas, vimos a un monton de cabras atadas a una verja y a un monton de paisanos por ahí merodeando, o hablando en corro, o llevandose a algunos de esos animales; según el chofer, se trata del mercado local, algo asi como improvisado en medio de la calle, y no se porque, emiti un balido que al conductor le hizo la leche de gracia, se meaba de risa el tio, asi que lo repeti, y va y me sigue, asi que los proximos 10 minutos me dedique a imitar a todos los animales que ibamos viendo por las calles, compitiendo con el taxista a ver quien lo hacia mejor, y os podeis imaginar que la lista es enorme: cerdos, burros, perros, caballos….y el hombre, que era la mar de salao, se lo paso realmente bien, justo al reves que Lauren, que estaba totalmente avergonzada,claro.

 

En estas, y con la garganta algo ronca (producto de las onomatopeyas, y tambien delpoco dormir), llegamos al embarcadero donde ibamos a tomar el barco que nos va a llevar al hotel. Ya notamos aquí que, tras las bombas de hace un mes, no debia de haber mucho turista, y nos vimos atendidos por un ejercito de trabajadores del hotel, que si uno te trae el agua, otro te sienta en el sofa bajo el toldo, otro trae la toallita humeda, otra te esta dando la bienvenida, otro te lleva el equipaje a un segundo bote (motivos de seguridad), y otra te acompana al barquito cuando este llega, capitaneado por un local vestido de primera comunión de antaño. La llegada, apoteosica: un autentico ‘rajput’ con bigoton y enorme y colorido parasol nos escolta mientras subimos las escaleras de mármol, y justo antes de acceder al vestíbulo, una lluvia de petalos de rosa cae sobre nuestras cabezas, solo unos instantes antes de que nos reciban con el punto rojo en la frente (yo me negue, por supuesto). En ese momento recorde que Lauren habia decidio hacer la gracia de poner “honeymooon” como “motivo del viaje” a la hora de hacer la reserva, y como vereis, tuvo trascendencia en el devenir de la estancia. El caso es que nos sientan en un sofa, en medio de ese pedazo de vestíbulo de mármol y sedas, y el Manager del hotel nos viene a dar la enhorabuena en persona, y nos comenta que, como regalo del hotel, han decidido aumentar la reserva a una suite, para que tengamos un mejor recuerdo de nuestra luna de miel en Udaipur. La verdad es que daba el pego, porque ibamos de una guisa total, vaqueros, zapatillas y camiseta, asi que pareciamos los dos tipicos pipiolos. Yo, para romper el hielo, anadir una nota de simpatica ironia, y sobre todo, despistar su mirada de nuestros dedos desprovistos de anillos, le comento que muchas gracias, vaya detalle, que dan ganas de divorciarse para casarse una segunda vez. Creo que no lo capto plenamente, aunque si el (fingido) cabreo de Lauren.

 

Asi que nos llevan a la habitación a hacer el check out in situ, y la suite, pues la bomba. Techos de seis o siete metros de altura, un salon igual de grande como mi casa (de aquí), lamparas / alfombras / muebles a tutiplé, el bano con mármol hasta en el techo, y la habitación con pinturas de bailarinas indias hechas a mano. Y una terrza privada de 200 metros cuadrados, con templete incluido, colgando sobre el Lago (Pichola, por si alguien no se acuerda). Autentico lujazo asiatico. Y ramo de flores con una tarta en la que pone ‘Congratulations”. Mientras cerramos el check in, nos comenta la amable recepcionista que aquí se rodaron las principales escenas de “Octopussy”, y que,si la queremos, esta a nuestra disposición, asi que por supuesto que accedimos a la oferta, como no. Tras irse, y en menos de tres minutos, llaman a la puerta, y aparece un fulano, vestido de Sandokan, con una bandeja con dos latas (Mirinda y Pepsi Light) y una bolsa de palomitas; me giro y le pregunto a Lauren si es cosa suya, pero me aclara el servicial botones que no, que es obsequio de la casa, para acompanar el visionado de la peli. Detallazo, y no hace falta decir que, a pesar de ser apenas las 11 am, las palomitas cayeron en el acto. Siguiente parada, la piscina, con profundidad maxima de un metro (para evitar ahogos), y ubicada justo enfrente de los dos palacios que el Maharaha de la ciudad posee en le ciudad. Al pedir un par de cervezas (el calor era tremendo), el camarero nos da la enhorabuena por nuestro enlace; me pregunto si alguien en la ciudad no estaba al tanto. Tras comer alli mismo, de vuelta a la habitación, nos encontramos con el Manager, que nos pregunta si todo esta bien, a nuestro gusto etc, y acto seguido, me comenta que claro, en la India el matrimonio es una cosa muy seria, y  que lo del divorcio mejor ni mentarlo. Mejor no le saco del error y le digo que vamos en pecado (aclaro: cada vez que digo ‘nos’, es casi mayestatico, pues incluso en estos hoteles, se dirigen exclusivamente al hombre). Tras hacer un pequeño tour guiado por el hotel, que merece la pena, nos acoplamos en unas tumbonas de nuestra terraza a ver la puesta del sol, cuando oigo unos ruidos en el cuarto. Sigiloso, entro en la habitación, y veo que estan ordenando el cuarto, asi que, como no me han oido, pego un berrido que casi mata del susto al pobre botones. Y cuando me doy cuenta de lo que ha hecho, estupefacto, vuelvo ala terraza: Lauren, le digo, nos han cambiado el juego de cama por…seda negra. O sea, en plan puticlub fino.

 

En fin, anochece y hay que cenar, asi que vamos a la azotea del hotel, a cenar en una terraza enfrente de los dos palacios antes citados, y la verdad es que el momento es unico,  estamos solos, nosotros dos de entre todo el planeta, y la ciudad iluminada. Chulisimo. Ademas, la comida, tipo ‘Continental’, esta bastante buena, el servicio excelente (a ver, hasta casi el final, estabamos solos) y amable, nos invitan a los postres y ponen a nuestro lado unas brasas para protegernos del relente. Abajo en el Lago (Pichola), hay entre nuestra isla y la costa una pequena plataforma que se puede alquilar para cenar, y parece que alguien lo ha hecho, pues vemos como una lancha va y viene preparando la mesa. Terminamos y nos vamos a jugar un rato al billar ( Lauren me gana por la minima) y al llegar a la habitación, la apoteosis: sobre la cama de seda negra el amable staff ha dejado un cofre con aceites para masaje y una cuidada edicion del Kama Sutra, digo yo que por si hay que ilustrarse. Eso si, todo como muy esmerado, nada vulgar….. En fin.

 

Al dia siguiente lo mas resenable, aparte de la tristeza del staff, que nos saco una foto de despedida, y nos dio sus mejores deseos (yo les comente que en mi proxima boda, volveria aquí, lo que suele ser motivo de risitas, no se si de compromiso o que de verdad les molan, pues para estas cosas son algo inocentes), y del desayuno brutal (casi tanto coo su precio), paramos en un par de tiendas de camino al aeropuerto. La gente nos comentaba el brutal descenso de los turistas, resultado combinado de la crisis y de los atentados. Por supuesto, no hicimos ademan de regatearle el precio, ni siquiera cuando nos pregunto de donde eramos, Lauren le dijo que espanoles, y nos comento quenos hacia precio mejor, que a los americanos e ingleses les cobraba doble, pero que a espanoles e italianos no…. Igualito que en Marruecos. Voy y me lo creo……

Navidades 2008

Diciembre 17, 2008

Ya hace tiempo que uno no tiene mucho espíritu navideño, la verdad. Dejando de lado su sentido religioso, no entiendo mucho éso de iluminar todas las calles, poner bolas de colores en un árbol, e indiscriminadamente  desear “Felices Fiestas” a todo quisqui porque sí, porque toca. Por éso, mola Delhi estas fechas (bueno, me he pasado con lo de “mola”). Porque aquí no hay nada de éso, e incluso uno debe tener cierto miramiento, claro, a un hindú desearle Feliz Navidad es como yo desearle un Happy Diwali a mi abuela. Sí cabe desear lo mejor para el 2009, sin embargo.

Pero volviendo a lo principal, aquí hay ambiente navideño nulo, a pesar de que por las noches ya hace algo de rasca, y las mañanas son mezcla de neblina y de polución, sin llegar a las nieblas de Madrid. Sólo percibe uno las fechas en las que estamos cuando va a casa de algún occidental que ha decidido decorar su casa, o cuando entra en el hall de algún hotel, donde siempre hay algún ornamento, eso sí, sin motivos cristianos.

De todos modos, no puedo esperar para que pase una semana, estaré de camino a España, y será una semana de descanso mental (que no físico), ver a gente querida, y volver a llenar las maletas de comida. Por cierto, un homenaje a El Litoral, esta semana he decidido empezar a prepararme a base de lentejas y alubias rojas. Inenarrable.

Por cierto, felices fiestas a todos y lo mejor para el (lúgubre) 2,009

Diciembre 2008

Fiesta Ballantine´s en Delhi

Diciembre 17, 2008

Durante unos cuantos años, decir “Fiesta Ballantine´s” significó, para muchos de mis amigos el mismo desfase de cualquier otra noche, (pero generalmente por la patilla), y como solían ir sin novias, éstas generalmente le cogieron tirria y resquemor. Eran noches de mucho más vino que rosas, que solían terminar al alba con varios de los organizadores de los eventos, y que al día siguiente te dejaban el cuerpo molido…hasta la siguiente noche, claro.

Aquí no es que hayamos intentando replicar el modelo español de actuaciones, bailarinas, discos de moda y gente guapa, ni mucho menos…pero  el pasado Viernes noche no pude evitar comparar al asistir a un evento que patrocinábamos en el Delhi Golf Club, y que creo simboliza las enormes diferencias que aún hoy existen (afortunadamente) entre España y la India.

Justo al lado de la entrada al campo de golf, se había instalado una carpa enorme (tipo boda), cuya superficie interior se dividía por tercios iguales en la zona de mesas redondas (tipo boda, otra vez), self service de comida (asimismo tipo boda, pero india) y zona de baile y escenario, donde se afanaba una orquestilla al aire de las que se estilan en las fiestas de los pueblos, pero sin macizorra esteatopígica y teñida al frente. Cuatro paisanos, cuya indumentaria probablemente compraran al peso en Simago, desgranaban melodías de ayer y antesdeayer, de esas que todos conocemos pero no tenemos ni idea ni del nombre, ni de la década en que se hicieron populares.

Bien, armado de un vaso de tinto (para infundir valor), empiezo a repasar a la parroquia asistente, sin duda gente de la élite de Delhi, y es que ser socio de uno de estos clubes es dificilísimo, aparte de prohibitivo. Hay veces en que ni siquiera el dinero permite acceder, y en muchos casos la membresía se transmite de padres a hijos. Mucho sari, mucho turbante, mucho punto rojo, y por supuesto, el más joven (con diferencia), yo, y otra pareja de despistados. Nuestro consumidor aquí tiende a ser talludito.

Me distrae la poderosa banda, cuyo nombre no pude veriguar, aunque supongo se llamará “Galaxia” , “Rondeños” o “Platerías”, como casi todas. Deciden elevar el espíritu de la fiesta, acertadamente: ni Dios les hace mucho caso, y la pista está vacía (éso sí, la barra llena, que al fin y al cabo, es para lo que me pagan).  Deciden tocar ese clásico de los 50 que “Ghost” volvió a poner de moda a principios de los 90: “I Can´t Help Falling in Love”. Pero, como todos los genios al reinterpretar los clásicos, no se limitan a reproducirla, sino que la reinterpretan, y aunque al comienzo creo que se trata sólo de un defecto auditivo, rápidamente me doy cuenta de que han cambiado el coro por “I Can´t Tell Falling in Love”. Es decir, se trata de una historia de celos y engaños, enmendando la plana a los Allman Brothers y a Elvis. Versión masala. Por cierto, no vi a ninguno de los detectives espía de la SGAE que últimamente se prodigan por bodas en España.

Tras este hit demoledor, nuestros cuatro esforzados y lustrosos artistas se retiran y dan paso a un grupo de bailarines, la primera vez que veo algo así en el año que llevo aquí. Fue entrañable. Me recordó cuando era un crío y veía “Aplauso” y “Gente Joven”, sólo faltaban Giorgio Aresu y su flequillo. Equipados con trajes claramente inspirados en el vídeo de “Thriller” de Michael Jackson (alias “Wacko Jacko”), siete bailarines siete, oiga, con sus dos afeminados (con perdón y sin animus ofendi) de rigor, y una india de rasgos asiáticos al frente (éstas vienen a ser consideradas algo así como las más cachondas de entre las indias, con perdón una vez más). El estilo de la “performance”, qué quereis que os diga, me pareció elemental, aunque dudo acerca de si era una parodia de la gente que lo hace en serio, o incluso eran una parodia de sí mismos. El caso es que aquéllo era una descoordinación tremenda, los de las filas traseras claramente miraban a los que estaban al frente, y claro, como les seguían, iban con un segundo de retraso. Quizá os parezca cruel, pero puede incluso que esta gente se hubiera conocido esa misma mañana y careciera de tiempo para ensayar. El caso es que esta marcianada era asimismo denostada por el público, que apenas prestaba atención, a pesar de los esfuerzos de la india achinada por poner caretos de Linda Lovelace en “Garganta Profunda”, al tiempo que cimbreaba las caderas como una Shakira con Parkinson. El caso es que, acabado el numerito, mientras cosechan el plauso de los asistentes, se agachan y alzan unas letras, componiendo la palabra “Welcome”. Las letras, por cierto, eran recortables de papel, de modo que algunas se doblaban, pero la intención era buena, y la gente lo agradeció sin duda, aunque no tanto como el regreso de los músicos, quien por cierto debería plantearse cambiar su nombre por el de “Orquesta Michelín”, pues los 4 andan de buen ver, sin duda. Y se arrancan con un Calipso, algo acelerado, que cierran con “Guantanamera”, en un auténtico ejercicio de fusión y de virtuosismo.

No os creais, a estas alturas, y a pesar de haber ido solo, pues con tanta cosa uno estaba la mar de entretenido, y llega el momento solemne, y motivo de mi asistencia – la entrega de unos premios, que la verdad fue algo fracaso, pues la gente (tampoco me pesa ) no hizo mucho caso a la ceremonia, concentrados como estaban en la barra libre, de lo que por otra parte no les culpo. Afortunadamente logré hacer el trámite de modo rápido y aséptico, y a los cinco minutos ya me preparaba para irme, excusándome por no quedarme a la cena, pero, francamente, ya había tenido de lo mío esa noche, y al día siguiente tocaba madrugar para ir a Udaipur.

 

Diciembre 2008

Vacaciones en Sri Lanka

Diciembre 2, 2008

Finales de Octubre del 2,008. Aunque todo el mundo nos recomendaba que nos quedasemos en la India para ver las fiestas de Diwali, avisados de la polucion y ruido que el uso continuo de la pirotecnia causan, nos fuimos al Sur en busca de tranquilidad…..

 

 

Tras pasar noche en Chennai, antigua Madras, aterrizamos en el unico aeropuerto internacional de la antigua Ceylan al filo del mediodia. Primeras impresiones: silencio, limpio, mucho mas civilizado que la India (no en vano, y a pesar de tu terrible guerra civil, Sri Lanka tiene eldoble de renta per capita). Alquilamos un chofer para varios dias y nos conduce hacia el interior de la isla, previa parada en un parque con elefantes, hacia Kandy, donde nos quedamos en un hotel colonial, algo decadente, (Queen’s Hostel) y cansados por el viaje, el clima fresco y humedo ejerce un efecto narcotico. Kandy es una ciudad articulada alrededor de un pequeño lago, tranquila y sin los ruidos que azotan los timpanos en las poblaciones del Subcontinente. Visitamos el Templo del Diente Sagrado de Buda – cientos de peregrinos, tanido de campanas y tambores. Nos pilla un formidable chaparron saliendo del recinto, es la epoca de lluvias, y es casi imposible ir a Adam’s Peak, una montana sagrada conforma parecida al Naranjo de Bulnes, y que es una de las metas de mi viaje (sale en el video “Save a Prayer” de Duran Duran).  

 

Cambiamos el itinerario. Vamos a Newara Eliya, arriba en las montanas, en el corazon del pais. Jungla, palmeras, un manto esmeralda, nubes que tapan los picos, y que empujadas por el viento, forman espirales, se deshacen y desaparecen ante nuestros ojos.  Buenas carreteras, viviendas mas decentes, plantaciones de te con maquinaria operativa dels XIX, casas coloniales, comemos en un club heredado de los ingleses, y ante el clima tiroles de lluvia, frio y niebla, vovemos a cambiar de plan y meternos 6 horas de coche hasta la costa del Sur de la isla, a Bentota, en un trayecto ininterrumpido cuesta abajo, y poco a poco dejamos atrás un paisaje alpino y agreste, pasamos por junglas y selvas, para llegar a las playas tropicales.

 

Obras en la carretera. Los operarios llevan casco, chalecos reflectantes, la gente no oprime el claxon como energumenos, es perceptible un mayor nivel economico y educativo. ¿Tendra que ver con el hinduismo y el sistema de castas?

 

Tras el palizon de viaje, llegamos al hotel Tarunvillas, negociamos un descuento decidimos quedarnos en este establecimiento que dicen es de los mejores ‘boutique hotel’ de la isla, y que es como un chalet junto al mar, solo 9 habitaciones, y que solo tiene otros huespedes el primer dia. Merecido descansando tras la paliza de dia. Cuando amanece, parece que uno esta en la playa del fin del mundo, vacia, solo con algunos nativos quete intentan convencer para que vayas a su restaurante, ensaladas de tomate y cebolla, pescado a la plancha. Pasamos un dia en Galle, donde hay un antiguo fortín de los holandeses, en el trayecto vemos casas en ruina, producto del tsunami de hace 4 anyos, gente amable, decenas de joyerias, volvemos al hotel, ella me gana al ping pong, pero yo al ajedrez, acabo (por fin) ‘Anna Karenina’, somos testigos de una boda entre dos europeos en el jardin del hotel, se acaba el tiempo, y vamos de vuelta al aeropuerto, dejando atrás un pais silencioso, amable, limpio, avanzado, con constantes controles de seguridad según llegamos, y atravesamos, Colombo, y llegamos al aeropuerto para dejar atrás el Paraiso y volver a la realidad, cuando en el restaurante un grupo de varones amostachados y fofos increpa al camarero a gritos. Y ya sabeis de donde eran…..

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AMRITSAR – LA CAPITAL ESPIRITUAL DE LOS SIJS

Diciembre 1, 2008

pb230139El vuelo desde Delhi hasta Amritsar es corto, apenas una hora, sobre un paisaje que parece un delantal de cuero cuarteado, pero al aterrizar parece que uno esta en otro pais… y quiza sea asi. Los Sijs son una etnia y religión aparte en la India, los tipicos taxistas barbudos con turbante de NY, mas altos, y de tez mucho mas clara, que los otros indios. Su religión arranca hace menos de 400 anyos con el Guru Nanak, y todos ellos llevan turbante, tienen prohibido cortarse el pelo o afeitarde (aunque esto esta suavizado), fumar, siempre llevan una navajita encima (permitida a bordo en los vuelos dentro de India) y deben llevar unos pantalones asi medio calzon medio bombacho (esto tambien esta relajado). Famosos por ser guerreros desde antiguo, ocupan el territorio del Punjab, dividido entre la India y el Pakistan, se hicieron famosos a principios de los ochenta cuando unos guerrilleros ( o terroristas??) se encerraron su Templo Dorado para reclamar la independencia, y acabo en masacre por el Ejercito Indio. A los pocos dias, Indira Gandhi, a la sazon la ‘Premier” india, cayo asesinada por sus guardaespaldas, que eran sijs (no era muy espabilada la senora, ahora que lo pienso; no creo que la escolta del Rey tenga mucha gente nacida en Renteria o Hernán, la verdad). Tambien para los que fuimos crios en los ochenta, los Sijs nos generan un miedo irracional fruto de ‘Indiana Jones y el Templo Maldito’, pero esto es totalmente infundado e injusto.

 

Una vez bajados del avion, por cierto igualito que los de helices de Air Nostrum, y tras ser recogidos en el aeropuerto, el trayecto a la ciudad revela muchos cambios respecto al resto de la India (que yo haya visto): carreteras con el firme en buen estado, pocos animales atravesados por ahí en medio, relativo poco y educado uso del claxon, relativo respeto a las normas de circulación y adelantamiento, casas mas grandes y de mejor aspecto, calles mejor urbanizadas… y mogollon de varones barbados y con turbantes de todos los colores, y multiples narices aguilenas. Curiosisimo, y folclorico a tope, como os podeis imaginar. Como son las dos y media de la tarde, hay que comer, y nos damos al pollo tandoori, pescado tikka y pan roti. Todo muy bueno y bien regado con Coca Light, por si acaso. Y salimos disparados para la primera de las dos grandes atracciones de la ciudad….la frontera con Pakistan y su cambio de guardia.

 

Tras 28 kilometros de trayecto en direccion a una de las fronteras mas militarizadas y conflictivas del planeta, llegamos al punto en donde tenemos que bajarnos y hacer los ultimos metros a pie. Y procedemos en medio de cientos de personas, la mayoria venidos desde toda la India, que se disponen a vivir un episodio de exalatacion patriotico y nacionalista comparable a un Espana – Italia, pero con guerras y armas atomicas depor medio. Decenas de vendedores callejeros de palomitas, dvd’s y refrescos, de banderas indias y maiz tostado dan un aire de romeria al evento, y nos metemos por la zona VIP (of course) hacia las gradas. Si. Como leeis. Ambos lados de las fronteras tienen habilitados graderios para acomodar a los cientos de tifosi que acuden a berrear, animar a los suyos, e insultar a los ajenos, o sea, como en el futbol. A nosotros nos sientan a ras de suelo, asi que no solo podremos ver el cambio de guardia mejor, sino que miro hacia atrás, y veo los graderios llenos, banderas de la india agitandose, y la gente animando: HINDUSTAN, ZINDABAD !!, todo ello apoyado y animado por un speaker que a traves de los micrófonos jalea a la aficion, e intenta evitar que el animo decaiga, y sobre todo, sobre todo…..que nos acallen los otros, los pakistaníes, palabra que es como mentarle los muertos a un gitano. Y es que ahí al lado, a apenas diez metros de donde estamos sentados, y en perfecta simetría, estan las mismas gradas, elmismo espectáculo, y elmismo vociferar por los altavoces, secundado por la masa. Pero lo que se ve y oye son letras arabicas, banderas con la media luna, chadores en vez de saris y el ALLAH UH AKBAR  (lo que en los dias que corre, acoxona un tanto, amigo Sancho).

 

 Empieza el show propiamente dicho. Se oye un alarido de ultratumba, y el primero de los varios soldados indios se dirige con pegando patadas al aire y pisoteando el suelo con estilo hitleriano, pero acelerado por tres o cuatro veces, y según llega ala demarcacion territorial, se para, pasea en paralelo, se cimbrea como un ganso con Parkinson, y se queda mirando a la frontera. En ese momento, y tras ser jaleado por su barra brava, se oye un rugido desde la otra parte, y esta vez se trata de un soldado pakistani que viene a hacer lo mismo, y se queda en su lado, a escasos metros, y mirandole conejos de drogata enrabietado. Asi se quedan, mientras el segundo gladiador hindustanico inicia el mismo berrifdo y pateo, y se coloca al lado de su colega, lo que es replicadopor otro pakistani. Y posteriormente son varios los indios que se arrancan, y antes de que lleguen a apoyar a sus camarads, hacen lo propio otros rivales, y esto ya enciende a los espectadores: ZINDABAD, UH AKBAR, ZINDABAD, UH AKBAR !!!. Los soldados se retiran, sin dejar de mirar fieramente a su rival, mientras son los oficiales los que se dirigen tambien a toda leche hacia la linea, pues sera su mision arriar la bandera, con gallardia y valor . Aunque es todo un puro show, la verdad es que es bastante unico, divertido, y hasta impresiona, pues los soldados parecen reclutados del Estudiantes, unos gallos de casi dos metros y botas con unas suelas de varios centímetros. Ah, lo de gallos va en toda su amplitud, pues como veis en las fotos, van adornados de coloridas crestas, asi que uno penso en las tipicas ceramicas que toda casa sementera tenia como recuerdo de Portugal.

 

Bien, el caso es que arriadas las banderas, los oficiales se saludan y se procede a cerrar las verjas, tras lo cual la gente echa a correr, cada uno en su frontera, para hacerse fotos con la verja de espaldas. De camino vuelta al coche, pasadas las alambradas con infrarrojos que separan las fronteras, veo a los soldado indios que vana pasar la noche de patrulla por el campo, y compruebo la diferencia con la elite que protagoniza el cambio de guardia: delgaditos, pobremente armados y equipados, van a pasar la noche al raso o en casamatas cutres y fragiles. No veo la superpotencia por ningun sitio.

 

El dia siguiente vamos a por la segunda y ultima atracción de nuestro viaje: el Templo Dorado de los Sijs, algo asi, como su Vaticano. Según entramos en el recinto,mala noticia: hay que entrar descalzo. Uno, que tiene su higiene en estima, y que ademas ya pillo una vez hongos, en principio se resiste, pero luego la curiosidad se impone. Dejamos el calzado en una consigna, y entramos al recinto: segunda imposición – mojar los pies en un charquito de agua, para ‘purificar’ los pies antes de entrar, y la tercera, hay que pillar unos panuelos que dan en la puerta, pues es obligado que todo el mundo lleve la cabeza cubierta. Aquí he sido previsor, y mi sudadera lleva capucha, asi que entro en el recinto en plan rapero puertorriqueno (lo que causa que mucha gente me mire, asi como ser requerido para posar en varias fotos), y es que la boina, que lallevaba, se me olvido en el coche…. La primera vision es colosal: en medio de un estanque cerrado, y flanqueado por edificios blancos, se alza un pequeño edifico cuadriculado de oro, al que reaccede por una pasarela atestada de peregrinos. Rodeamos el perímetro caminando sobre el mármol blanco, frio pero impoluto (pues todos los diablo lavan con leche), mientras vemos a decenas de sijs haciendo sus abluciones (algunos beben de esa agua sagrada para ellos, pero no se como no cogen el tifus),mientras suenan oraciones por los altavoces. Hay pedigüeños, charlatanes, musicos, penitentes, y en medio de tanta barba y turbante, calzados y cubiertos, hacemos cola para entrar en el templo. Tras casi una hora, accedemos, y en medio de decenas de peregrinos, y sacerdotes que recitan sus oraciones sagradas, el ambiente es de paz y relajación, mientras se  reparten unas especies de bolas de un dulce que la gente se lleva envueltas a sus casas, para compartir con sus vecinos. Tras ser llamado al orden un par de veces por sacar fotos y videos, salimos de alli y volvemos al exterior, sucio y ruidoso, abandonando uno de los monumentos mas impactantes que he visitado en mi vida. De camino de vuelta al aeropuerto, paramos en una tienda de souvenirs, y me compro una espada Sij, con sus incrustaciones (imitación de piedras preciosas, claro) que ahora preside mi salon. Y asi acaba el relato de mi visita a la ciudad que mas me ha gustado hasta ahora pb220035pb220065pb220114pb230181pb230142pb220090pb220088pb230131pb230178

ROCK AND ROLL LIVE !!!

Diciembre 1, 2008

Ayer fui a mi primer concierto “grande” (es decir, que no sea en un bar) en Delhi, lo que ya esta bien, pues casi llevo un anyo aqui, y ya sabeis que a mi me encanta ir a este tipo de cosas. Aunque tambien hay que decir que tampoco hay mucha oferta, dado que la oferta musical-occidental que se anima a venir al Subcontinente es la que es: grupos de los 70 u 80, que llegaron a ser algo, pero que ahora estan ya bastante pasadillos y caducos, de esos que en Europa o USA ya no valen ni para Kiss FM, pero que aquí son la bomba, vamos que hacen giras aclamadas por el publico y la prensa. Por 25 pesetas cada uno, nombreme ejemplos: Kenny G, Def Leppard, America…y Jethro Tull, que eran las estrellas de ayer.

 

Por partes. El concierto empezaba a las 19,30 hrs, ya noche cerradisima en Delhi, asi que con la antelación debida (ya se sabe, el trafico, las distancias de Delhi,el trafico, los atascos, el trafico, la ‘organización’ de estos eventos, el trafico etc etc), llegamos Rakesh y yo a la entrada principal del recinto, donde con total naturalidad nos dejan acceder con el coche hasta la puerta, con el consiguiente trafico. Acuerdo un ‘meeting point’ con Rakesh para cuando acabe el show, y me pongo a hacer cola para entrar. Edad media de la gente, de 45 para arriba, con notable afluencia de extranjeros. Agradable sorpresa, la gente intenta no colarse, aguarda pacientemente su turno, y no hay jaleo ni ruido, aunque lo que si que hay son varios puestecillos de comida callejera que dejan una peste aceitosa en la ropa si uno se pone a su sotavento. Controles de seguridad para entrar, logicos tras el horror de Bombay la semana pasada, y justo cuando estoy accediendo al auditorio, la segunda sorpresa agradable: ¡¡ son las 19,30 en punto y el espectaculo comienza !! Vamos, que lo nunca visto en ningun sitio. Se guarda un minuto de silencio por los muertos de la semana pasada, y arrancan los teloneros, la banda de Anoushka Shankar, compuesta por otros 4 musicos.

 

Estos 5 musicos ocupaban una tarima rectangular superpuesta sobre el escenario, y eran como una alineación de Cruyff, 3 en el frontal y dos en la zaga. La delantera teniaen el centro a Anoushka con su sitar, flanqueada por un flautista travesero y un timbalero, que por cierto, me recordaba en tamano fisico y cardado del pelo a Pepe Carabias tenido de henna. Detrás habia dos artistas con instrumentos hibridosentre un sitar y un violonchelo. Y todos ellos, con trajes etnicos y descalzos. Arranca el concierto.

 

Los primeros minutos, aquello parece mas una sesion de afinar instrumentos que otra cosa, pues no hay sintonia ni ritmo ni nada, solo un ruido agudo y penetrante en los oidos, pero poco a poco aquello empieza a tomar forma, y se va generando una cierta melodía, con bases térmicas, y especie de dialogos entre los instrumentos francamente interesante, y que me recuerda en partes al blues y al rock primitivos, y con la protagonista demostrando ser una virtuosa del sitar, que por cierto debe ser bastante jorobado de aprender, pero el caso es que hacia unos punteos que ni el guitarrista heavy ochenteno mas legendario pudiera imaginar. Aquello llega al climax, con todos los instrumentos sumandose al final de la cancion entre el aplauso del publico. Una cancion y casi treinta minutos, tras lo que la Sitar Hero se dirige al publico, diciendo que va a tocar una cancion de su padre (se ve que son una saga) y que eso la pone nerviosa, pero bueno. Procede y la destreza y complejidad de la pieza anterior se ven reducidas a nada, ahora ya pasamos al terreno del virtuosismo puro. Impresionante. Acabada la segunda composición (esta vez, solo 15 minutos, y tambien sin ningun tipo de letra, sino solo musica), Anoushka se despide, y se retira la plataforma del escenario, mientras se montan los instrumentos para la siguiente actuación. Anoto que, mientras en Espana suele haber seis o siete operarios, todos con pantalones cortos, tatuajes, cara de mala leche y cigarrillo en los labios, aquí salen unos cuarenta morenitos delgaditos, con ropa estilo Primavera de Tirana ’66 – me acuerdo de los ‘Curris’ de Fraggle Rock. Hay que ver lo barata que es la mano de obra aquí, asi que lo raro es ver maquinaria o productividad.

 

Al rato sale la banda protagonista de la noche. En ese momento, el auditorio, al aire libre, y rebosante de unas 3,000 personas, se viene abajo, la gente se desmelena, y empieza a emitir alaridos hibridos entre un aullido y los grititos de un hamster con pesadillas, alzando los brazos al aire…pero sin levantarse de los asientos. Y no es para menos, pues ha salido al escenario una banda legendaria: 5 respetables sexagenarios, vestidos como un tio de Oklahoma que va de moderno a NY, y tocando canciones de folk rock sementeras algo pasadas para mi gusto, la verdad, pero que a la gente le chifla, e incluso tanto ellos con sus michelines, como ellas con sus saris, se olvidan del obligatorio tentempié que tienen en las manos, y por unos minutos las van a usar para aplaudir y no para comer, es un milagro que por unos minutos se olviden de meterse papeo, asi que lo raro sera mi gusto musical, y de cualquier modo, a la cuarta cancion caigo en la cuenta de que salir de alli va a ser un suplicio de coches, asi que llamo a Rakesh, quedamos en el meeting point e inicio el regreso a la dura realidad del Domingo por la noche. Mientras, me pregunto si Julio (Iglesias), Pablo Abraira o Juan Pardo se dan cuenta del potencial que tienen por estos lares…..