Archivo de Julio 2008

DE CASUALIDADES Y CAUSALIDADES

Julio 29, 2008

¿En la vida estamos abocados a un determinado final del que no podemos sustraernos? ¿Cada acción, por pequeña que sea, nos cambia de dirección constantemente? ¿Hasta qué punto el azar corrige nuestra dirección, azota nuestros deseos y azora nuestra vida inesperadamente?¿Es la vida como un libro de “Elige tu propia aventura” que leíamos de pequeños?

En el principio, fue la Hepatitis A justo al final de la carrera, que trastocó todos los planes previstos de hacer la mili justo la semana siguiente de hacer el último examen, pues me dieron la baja, y me fui a Santander, y eché CV´s a anuncios, y pude haber empezado a trabajar allí, pero la misma víspera me llamaron de FEM y decidí apostar por un futuro laboral en Madrid, y a los meses me reclamaron del servicio militar para hacer otros 6 meses, y al año y medio de trabajar allí se cumplió un ciclo y pedí reincorporación al Ejército, y tuve tiempo de un Otoño sabático y glorioso en Santander, y me dieron el reemplazo de Diciembre, y para obtener más días de licencia mandaba CV´s a todo lo que veía, y me llamaron un día de una tal Unilever, y empecé a hacer las entrevistas, y sin mayor esperanza de entrar, ni otra ilusión que la de triscarme un buen verano, sorprendentemente me cogieron, y aunque hubo quien me pudo hacer cambiar de opinión, acepté la oferta y a los 2 años conocí a Pilar, y al poco surgió ir a vivir a Barcelona, y al año y medio tocaba elegir y volví a Madrid, a la competencia, y no fue agradable, pero hubo que hacerlo, pues era la mejor oferta de entre las que manejaba, y entré en una gran compañía, y lo disfruté en lo profesional, y en lo personal se nos acabó la gasolina, y me compré el apartamento y volví a lo anterior, y al poco a mi empresa la compraron, y por estar en la marca que estaba sí me entrevistaron, y a pesar de que no fue la mejor entrevista de mi vida, me cogieron, y a pesar de que tenia en la mesa otra buena, muy buena opción, aposté por quien apostó por mí y agradezco a quien me aconsejó entonces, e hice lo que tuve que hacer, y tuve una gran visibilidad, y dejé muy claro cómo, y dónde, quería mi futuro, y hasta fui a por él sin fortuna, pero seguí a lo mío, y un buen día me preguntaron si me iría a la India, y respondí que por qué no, y tras varios meses de tira y afloja me di cuenta de que hay que salir, y siempre se puede regresar si las cosas no salen bien, y mientras tanto me iba despidiendo de España y las amistades, y me fui de viaje a China, y conocí a un grupo de personas geniales, y me hablaron de Smallworld.com, y en Portugal Marta me enseñó cómo usarlo para conocer gente en el extranjero, y tenía que encontrar una invitación para ser parte de la red, y Víctor, a quien conocí en China, me dio una, y contacté con un tal Christophe que vivía en Delhi y parece que montaba “get together” de vez en cuando, y ya hablaremos cuando vengas, y ya aquí me dio el teléfono de Anthony (quien me ayudó con la casa y a conocer a gente), y por viajes y trabajo ya me llevó tiempo conocer a Christophe, y por viajes y trabajo ya me llevó tiempo volver a quedar con él, y hubo un mail a mediados o finales de Mayo, a ver si nos vemos, y entonces organizó una cena un Sábado por la noche y yo estaba convocado, y no conocía a nadie de los “habituales”, y estaba cansadísimo de la noche anterior, pero al final decidí ir, y aunque al principio la cosa no prometía mucho, e iba a ser otra noche más, no lo fue, pues no sé si producto de todas y cada una de las cosas relatadas, a lo largo de 12 años, y de otras muchísimas que se me olvidan o que no merece la pena escribir, o a pesar de ellas, o independientemente de todas ellas, o es que simplemente de trata del juego de la vida, de la mía y de la de cientos de personas que pueden modificar nuestra conducta de modo análogo al efecto que una mariposa en Tailandia puede producir en una ciclón en América, pero al fin y al cabo qué más da, porque quién me hubiera dicho a mí hace 12 años, jodido como estaba de la Hepatitis, que en lo que iba a ser otra noche más en Delhi, en medio de una reunión de gente mayoritariamente francesa a quien no conocía, iba a aparecer, tarde y sonriendo, y sin tampoco conocer a nadie, Lauren. Y aquí sin saberlo yo entonces, se cerraba otro libro del tipo “Elige tu propia aventura” y comienza otro nuevo que está por escribir.

- Amparo, ¿te arrepientes de algo en tu vida?

- De absolutamente nada. En mi vida he cometido muchos errores, he hecho cosas que, si volviera atrás, no repetiría. Pero arrepentirme de algo, nunca, pues todo lo que hoy soy es producto de lo bueno y malo que he hecho en mi vida.

Amparo Muñoz, ex Miss Universo, hace unos años, en una entrevista, hablando de su pasada adicción a ciertas drogas duras.

VISITANTES ESTIVALES

Julio 29, 2008

Con la llegada de las vacaciones de verano, empiezan a llegar visitantes (los hay conocidos y los hay que no) a la India, demostrando las teorías de nuestro Presi de que no hay crisis, incluso uno, ante la avalancha de viajeros, más bien opina que debemos de vivir en Jauja.

La avanzadilla fue Luís en Junio, con unos cuantos kilos de comida según el pacto previo. Sólo estuvo una semana, pero estuvo bien como entrenamiento de anfitrión, pues como se verá, falta me va a hacer (por cierto Luís, cuando te vea te voy a arrear una colleja y ya sabes por qué).

Hace unas semanas se puso en contacto conmigo Casilda, la novia de Fraterpablo, pues sus hermanos iban a pasar por aquí unos días, y aunque no les conozco, pues siendo de Santander aquí no hay más que hablar, y que se queden en casa. Empezamos a cruzar unos mails en plan detallando la Logística y las características del vino y los quesos que revolucionariamente iban a gravar su estancia en casa. Unos días antes de su llegada le pregunté a Fraterpablo por sus “cuñados”, y me dijo que bien, que majos, aunque tampoco me podía decir más porque no les conocía (este tipo de conversaciones sólo las podeís entender quienes le conozcais). Finalmente, Moncho y Juan llegaban a Delhi unas horas antes que yo de otro viaje, así que dispuse a Rakesh para recogerles y darles el pack básico del peregrino: llaves, móvil e indicaciones básicas de esta ciudad. Según aterrice en Delhi les llamé al móvil para comentarles que estaba ya en camino a casa y ver qué tal la llegada, pues todo muy bien, pues nada ahora os veo, pues nada genial, hasta ahora macho, y llego a casa, y abro la puerta y eh qué pasa chavales, y me aparece un pavo conocido, y me quedo parado, y el colega se me queda mirando, y así nos quedamos como 2 ó 3 segundos, y casi al tiempo decimos, “¿tú?” y tras otro segundo de silencio, y también al tiempo, “ahí va la ostia, pero qué casualidad”.

Resulta que Juan tuvo durante unos años (“principios de la década”, cómo mola esta frase) un bar en Madrid que durante muchos meses fue base operativa nocturna, y que además servía de pequeño consulado cántabro en Madrid, y aparte de conocernos allí, pues nos hemos visto unas cuantas veces por Santander, o en el avión etc, pero claro, que sea el hermano de una miaga tuya, y encima te lo encuentres así de sopetón en tu casa en el quinto pino, pues tiene su aquél. Junto con su hermano Moncho y otros dos colegas que vinieron dos días más tarde (a éstos no los conocí, pues ya con 4 en casa decidí irme el fin de semana) van a hacer un viaje en moto por el norte de la India. Suerte y que lo disfruteis, gracias por el vino, los colines y hablar durante 3 días en santanderino cantarín por las calles de Delhi (por cierto, uno de los de la expedición nunca jamás ha llevado una moto, lo que es un modo muy español de afrontar las cosas, imagino concretar el viaje en un bar a altas horas de la mañana en plan eufórico, y ya aprenderé a llevar una moto en los próximos meses…)

Total, que se han ido antes de ayer Domingo por la noche, justo a tiempo de la llegada ayer Lunes de dos amigas de Santander, Paloma e Isa Arteaga, y aunque no se quedaban en casa, lo mínimo era recogerlas en el hotel y llevarlas a cenar, así que fuimos al Bukhara, que se supone es el mejor restaurante indio de la India, y uno de los mejores restaurantes de Asia – pues vale, pero yo me quedo con Los Peñucas. Ambas siguen hoy su viaje, lo que me viene bien, pues mañana me voy a trabajar el resto de la semana a Calcuta, y vuelvo el fin de semana justo a tiempo de recibir a Jose “Machote” Jáñez, al frente de una expedición de 6 miembros (de los cuáles sólo le conozco a él).

El Machote, quien a pesar de sus cuarenta y pico palos está hecho un chaval, forma parte de la segunda generación de Donoso Place, a pesar de lo cuál ya es veterano allí y la piscina en verano no es lo mismo sin su presencia ni camisetas. Lo que no sé es cómo los voy a alojar aquí (no me gusta que la gente se quede en sofás salvo que sea totalmente imprescindible) ni Rakesh va a poder transportar a 6 personas (aunque el hombre siempre se las apaña). Creo que están un par de días por aquí y luego siguen el viaje “por ahí” y de vuelta, previo a España, se quedarán algunos días más….bueno, dependiendo del embutido y las verduras que me traigas, Machooooooote.

La Logística “me se” complica porque al día siguiente llegan desde Palma nuevos visitantes: Otto y otros dos colegas. Ellos vienen en su propio tour, es decir, no se quedan en casa, pero habrá que coordinar al menos una cervecita y charlar sobre algunas noches divertidas de mucho vino y pocas rosas en Mallorca, amaneceres en el Mar Salada, desayunos en el Bosch y cenas en Portals, con Marcelo, Martín y demás tropa.

Probablemente la segunda quincena de este mes también venga mi compañero de IESE, y buen amigo, Manolo, junto con su novia, lo que será una buena oportunidad para charlar, aprender de su enorme cultura, y descubrir nuevos libros, discos, películas y cotilleos políticos. Y sin problema os quedais en casa, ¡¡¡ no permito que os gasteis la pasta que cuestan aquí los hoteles ¡!!

El relevo lo tomarán durante casi todo el mes de Septiembre mi hermano y Berta, y ya para Octubre, aunque sin confirmar, puede que Paloma y Gelo vengan de Santander, en Noviembre Bego y César…y espero que muchos más visitantes que os apunteis a conocer “Incredible India”, pues al final este rollo de “post” lo he metido para deciros que sois todos bienvenidos y aquí teneis vuestra casa, y yo encantado de teneros y enseñaros lo que pueda de la ciudad.

Noticia pavorosa

Julio 11, 2008

De El Mundo de hoy – estremecedor articulo, especialmente el ultimo parrafo

 

El hombre del saco

Ajay Prasad)Las denuncias de desapariciones de niños aumentan casi cada día. (Foto: Ajay Prasad)
M. A. GAYO MACÍAS desde Nueva Delhi
ImprimirEnviar noticiaDisminuye letraAumenta letra

11 de julio de 2008.- En Ghaziabad, una ciudad industrial a pocos kilómetros de Nueva Delhi, desaparece un niño casi cada día. Nadie sabe por qué, ni quién o quiénes se los llevan, ni se han encontrado rastros que permitan dilucidar si están vivos o muertos algunos de los 298 desaparecidos desde el año pasado, 121 de ellos en los últimos cinco meses,46 entre abril y mayo, dos más cada tres días.

Los testimonios de los padres repiten la misma historia, la misma incredulidad hacia lo ocurrido, la misma desesperación. Los pequeños desaparecen de improviso, sin dejar rastro y sin que se encuentren indicios o huellas que puedan indicar su paradero o qué ha ocurrido con ellos. El 27 de abril, Nasir, de 13 años, fue a comprar leche por encargo de su padre, un vendedor de chatarra. No volvió. La pequeña Jyoti, de 12 años, dormía con su madre la mañana del 16 de mayo; la madre dejó a la niña durmiendo en casa y salió a hacer la compra, pero cuando regresó al hogar Jyoti no estaba. Salman, de 14 años, fue regañado por sus padres y, enfadado, salió de casa para estar solo; nunca regresó.

Arjun es un niño de Ghaziabad que también pudo desaparecer para siempre, pero logró escapar. Según contó a sus padres, alguien le asaltó cuando caminaba por un descampado y tras golpearle le metió en un saco. Cuando despertó estaba en una especie de taller con docenas de pequeños de entre ocho (la edad de Arjun) y catorce años. Allí, tanto él como los demás niños eran obligados a trabajar dieciséis horas al día cosiendo, manipulando máquinas de cortar metal o fabricando objetos; cada pocos días, las personas al cargo del taller, que trataban a martillazos a los pequeños esclavos, se llevaban a un grupo para extraerles sangre y de este modo, afirma Arjun, mantenerles en un estado de debilidad permanente que les impidiese escapar. Finalmente, cuenta Arjun, aquellos que iban cayendo enfermos o incapaces de trabajar más desaparecían y su lugar era ocupado por otro niño.

Arjun arrastra aún el trauma de sus ocho meses de cautiverio, y es su madre quien narra este estremecedor relato. Según ella, no valió de mucho acudir a la policía para denunciar el caso, le dijeron que para poder poner una denuncia por desaparición antes debía proporcionar una pista sobre el paradero de su hijo o al menos el nombre de algún sospechoso o las razones que pudieran empujar a Arjun a fugarse de su casa. También le exigieron cuatro fotos diferentes de su hijo, pero no las tenía.

El jefe de la policía local, Deepak Ratan, asegura que ninguno de los casi 300 casos de niños desaparecido está relacionado entre sí. Ghaziabad es una ciudad de más de medio millón de habitantes y para el inspector Ratan, que sólo admite 24 desapariciones, casi siempre se trata de pequeños que se escapan de casa tras una regañina o un problema familiar, y aunque se denuncian las desapariciones, jamás se informa a la policía cuando aparece el niño.

Sin embargo, la asociación de padres de niños desaparecidos N.B.S. (Naujawan Bharat Sabha) asegura tener pruebas de que al menos 38 de estos casos son ciertos y están sin resolver. Para el señor Kapil, de N.B.S., “está claro que se trata de una red organizada, ya sea de tráfico de órganos, de prostitución infantil o una mafia de explotación de menores a los que esclavizan y obligan a practicar la mendicidad”. Sobre las cifras oficiales de desaparecidos, la organización asegura que la policía de Ghaziabad admite la existencia de 46 secuestros en los últimos dos meses. Para obligar a la policía a aceptarlo, tuvieron que interponer una demanda de derecho a la información en un juzgado de Delhi. Por su parte, la joven Jagratan, que vio por última vez a su hijo el ocho de febrero, cuando le envió a comprar tomates, dice que cuando acusó al inspector de policía de colaborar con una red de tráfico de órganos, éste la amenazó: “Hablas demasiado, por eso no vas a volver a ver a tu hijo”.

Lo extraño de estos casos y la corta edad de las víctimas ha avivado el recuerdo de los recientes crímenes de Nithari, a sólo 14 kilómetros de aquí, donde un siniestro médico y su criado secuestraron, violaron y asesinaron a docenas de pequeños a los que luego enterraron en el jardín de su casa. Hace poco más de un año de aquel horror que sacudió a la opinión pública de la India, y lo más inquietante de todo es que entonces, como ahora, la policía no actuó a pesar de las denuncias.

Con razón, en un informe de 25 de agosto, la ONU calificó a Delhi como la ciudad más peligrosa del mundo para los niños.

Primer fin de semana de Julio

Julio 7, 2008

El primer fin de semana de Julio casi siempre había significado terracitas de Madrid, Sanfermines, vuelta a la pisci y/o inaugurar la temporada de verano de Santander. Así que aquí había que celebrarlo de algún modo.

El Viernes me fui a cenar a un japo bastante bueno, tras lo que descubrí un disco-bar llamado Rick´s que viene a ser como lo más parecido que voy a encontrar aquí a Snobissimo, ese gran templo (en palabras de Fausto) en donde tantísimas noches hemos pasado los buenos chavales. Música casposilla, ambiente plenamente local, y desde luego, buenas risas que nos echamos L.P. y yo bailando en plan setentero al tirmo de Bee Gees y similares. El Sábado fue día caseo, de lomo y Txakolí, de siesta con peli y preparación para el cumpleaños que montaban tres amigos de aqui (holandés, suizo y americano), que habñian cerrado un garito, y claro, la cosa terminó como terminó, todos con alguna copa de más, bailes de alucine (http://es.youtube.com/watch?v=ybncTOiMxdE) y saliendo de aquélla manera del local.

Por cierto que debo dos disculpas y una aclaración a L.P., las primeras están dadas, y la segunda llegará .

Gracias Luisete

Julio 7, 2008

Hace unos días, estuvo por aquí una semanita mi compañero de Facultad y buen y entrañable amigo Luís, Magistrado especialista, juerguista y freak autodeclarado (de los Madelman, Darth Vader y los cómics).

Pues bien, Luís no defrauda, y lo pasamos francamente bien, me trajo toda la comida y vino que le pedí, y de paso, se llevó mi pen drive de 4 Gigas en uno de sus despistes. Hicimos un viaje a Bombay, nos hartamos de sushi de cangrejo, nos fumamos algún purito, alguna juerguecilla también cayó, nos metimos un atracóón de Twin Peaks, y se fue de aquí creo yo que contento. Así que ya sabes Luisete, gracias por venir y aquí eres bienvenido cuando quieras. Y manda alguna de las fotos que nos hicimos por ahí.

PD en 2 semanas empieza a venir el caudal de visitantes veraniegos, todos sois bienvenidos (eso sí, con algo de vino y de bonito) e intentaré que vuestra estancia sea lo mejor posible.

Primeros seis meses – balance

Julio 7, 2008

Hoy hace justo 6 meses que salí de España con destino a Delhi, vía Londres. Fue el 7 de Enero, con los regalos aún medio empaquetados y el Roscón casi sin digerir. Aunque ya sabía desde hacía tiempo que venía, y la verdad es que lo andaba (casi) deseando, la noche anterior, el mismo día del viaje, y la primera noche en el hotel en Delhi no fueron las mejores de mi vida, precisamente – ese pensamiento de “qué coño hago yo aquí, con lo bien que vivía yo en Madrid”.  A veces, para mejorar, para superarse, hay que salirse de la rutina y de la comodidad.

En el blog de mi hermano Alejandro Maguregui (http://magu.blogia.com/) sale la pregunta, ¿”es bueno expatriarse”?, y si me preguntais la respuesta es “sí”. Lo recomiendo, me parece una experiencia profesional y sobre todo personal estupenda para abrir la mente, oxigenar las glándulas del conocimiento y poner en mejor perspectiva las raíces propias. Porque ésta me parece una clave importante, mantener ciertos hábitos que te permitan mantener unos vínculos, razonables, con tu mundo. Hoy es más sencillo que hace, por ejemplo 25 años (hablo por experiencia propia), gracias al correo electrónico, los blogs, Skype, la telefonía móvil, o incluso los propios billetes de avión (hasta no hace tanto, volar era un privilegio). Yo sobre ésto además añado leerme mi periódico todos los días (me descargo e imprimo El Mundo), dedicar los 15 primeros minutos de la oficina a los correos personales, y hablar via Skype con cierta frecuencia. Y por supuesto, mi comidita española, que para ésto sí que hay que ser chovinista y paleto – nuestra cocina no se compara con nada, sino que es ejemplo, y así mientras escribo ésto me ando tomando un Torres al que van a seguir unos puerros a la plancha con pan con tomate y aceite y de postrecito, queso manchego. Ele.

Volviendo al tema principal, la verdad es que si me hubiera quedado en Madrid, esta primera parte del año hubiera resultado algo anodina, o por así decirlo, a priori no hubiera aportado nada especial a mi vida. Seguiría saliendo hasta las mil todos los días con U, mis fines de semana en el Runner, y los Lunes de Resurrección. Y aquí he conocido a gente muy interesante de varios países, no dejo de sorprenderme a diario en un país único (para lo bueno y lo malo), intento amoldarme a un modo diferente de trabajar, estoy escribiendo un blog, he redescubierto amigos que creía perdidos, he viajado a sitios alucinantes, he padecido la soledad del que entra solo en un apartamento sin conocer a nadie en kilómetros a la redonda, he plantado un árbol, he sido felicitado por los triunfos de nuestros deportistas, he sido amonestado por un policía por besar (evidentemente a una chica) en un coche, he volado con un Dios en un avión, he descubierto mi comida japonesa favorita, he vuelto a hacer deporte o he dejado atrás algunos hábitos poco saludables. Y sé que pasados los primeros meses, uno se hace ya más a todo, se domina mejor la situación, y espera que los próximos meses sean aún mejores.

Y ya sé que a medida que pasan las semanas, ésto toma velocidad, y en breve llegará la Navidad y podré pasar unos días en Santander  y será entonces cuando pueda escribir el balance del primer año. Pero mientras tato, y a todos aquéllos a quienes les den la oportunidad, no lo dudeis, habrá momentos amargos, pero en el medio plazo merecerá la pena. Y si no, si las cosas no salen como se esperaba, no encanja la situación, o simplemente no se goza de la oportunidad, pues media vuelta y a España, que siempre está ahí.