Archivo de Mayo 2008

Fiestuqui Bengalí

Mayo 25, 2008

Gracias a la teconología, no tengo que esforzarme en describir lo inenarrable. Quien quiera ver una fiesta bengalí, que teclee “Un chavaluco en la India” en el buscador de Youtube. No está nada preparado, y evidentemente yo no daba crédito….

Diplomática dimensión

Mayo 24, 2008

Esta semana ya empezó rara, con trombas de agua por aquí y el Racing en la UEFA. El mundo al revés…. A propósito de las tormentas, cae bastante agua, pero como no hay un sistema de alcantarillado que se pueda llamar así, y el asfaltado es como es, se forman unos charcos como lagos, y la verdad tiene su aquél ver a la gente sprintar en sus bicis cochambrosas hacia…ninguna parte, porque en medio de los descampados no hay cobijo. Eso sí, el paisaje posterior es genial, socavones originados por el agua, barrizales y por lo menos una sensación de frescor que se agradece.

A lo que iba, y es que ésta era la semana de las Embajadas, ya que el Jueves, y con ocasión de la visita del Ministro Cubano de Comercio Exterior, fui invitado a una recepción, al ser nosotros los co-propietarios y distribuidores del ron oficial de Cuba, Havana Club. Aprovecho para decir que una de las posibilidades permitidas es acudir con “national dress”, pero como nunca tuve gorro cordobés ni cuevanuco, fui de sevillano Cayetano: vaqueros, camisa de cuello duro, triple de gomina y chaqueta de espiga. Acerté al dar un toque informal en medio de tanto cincuentón encorbatado y embajadores de diferentes países. Ir solo a estas cosas supone un riesgo tremendo de tener que aferrarte al primero que ves y hablar de chorraditas pretendiendo que te interesan, y además hay que llevar un buen taco de tarjetas de visita, claro, y estar preparao para llevarse otras tanatas. Tras saludar al Embajador y Ministro Cubano, y ya preparado para localizar a alguien q me sirviera de conversación por otros 1 minutos, previo a desaparecer honrosamente, entró una india de unos 28 años, que la verdad no estaba nada mal (no parecía india), y así que los cubanios me la presentaron, y así que la llevé a un aparte y nos dimos charleta mutua , pues andaba igual de desubicada y fuera de sitio como yo. Y aquí reconfirmé mis sospechas de que con las pocas indias potables de aquí nos une lo mismo que a Chávez y a Bush, pues la profundidad de la conversación es más bien discreta. Hombre, no es que uno fuera a hablar de la geopolítica de Bismarck, pero con una persona que te pregunta que cómo es que en Latinoamérica se habla español, pues ya os imaginais. Sí que noté envidias y suspicacias de los cubanos, confirmadas cuando uno de ellos se acercó a decirnos, en inglés, que vaya egoísta era yo en monopolizar a la chica más guapa de la fiesta, a lo que respondí en correcto castellano viejo que Dios dijo primos, pero no hermanos, y me callé que aquéllo era la antítesis de lo que entiendo por fiesta. Y al rato, tras conocer a Embajadores varios que se acercaban a saludar a la pareja juvenil del evento, me despedí y fui con igual pena que gloria.

Y llega el Viernes y tengo otra movida diplomática, esta vez, una cena en casa del Embajador de Irlanda, con quien a través de mi rol en Jameson he trabado buena relación, y que, como buen irlandés, no dice que no a un buen traguito. Reclonado en mi atueno de señorito andaluz que se toma las copas en Archy, llego a su casa, y en el salón ya había varios invitados, sobre un total de 14 de que constaba la convocatoria. Uno de ellos es un irlandés del que hablaré luego. Pues me presento ante la audiencia, todos indios y que paso a relatar:

- Embajador y Sra (mediada la cincuentena)

- Presidente de la Asociación Hindo-Irlandesa, y sra (ya no cumplen los 70)

- Periodista del Irish Times en India (tipo Luis Eduardo Aute, con coleta y todo, vestido como los hippies cuarentones trasnochados de Ibiza)

- Comentarista político de no sé qué medio, y sra (tampoco cumplen los 50)

- Una crítica gastronómica del Times of India (a saber cómo tiene el paladar tras ganarse la vida zampando curry)

- Y yo

Sospechosamente, todas ellas, uniformadas en sus saris, se sientan en un extremo del salón, y los hombres en otro. o no. Será costumbre, pero ya me daba pena de la Embajadora, aguantando palique y ser la única sin “national dress”. Al rato aparecen nuevos invitados, el presidente de General Electri en la India, un sij de turbante y corbata, con su mujer en sari y punto rojo, aunque debo decir que jóvenes y bastante majetes. Y un potentado de aquí, con su mujer y su hija.

Total, que tras una hora sentado en medio de conversaciones excesivamente aburridas y formales y rígidas y estereotipadas para mi rústico gusto, pasamos al comedor, en cuya puerta un camarero sostenía una especie de paleta con los nombres de los invitados que se usa de orientación para saber en qué parte de la mesa se sienta uno. Y a mí me tocó en un extremo, al lado de la hija del millonetti y enfrente del Presi de lo Hindo-Irlandés. Joder, pues vaya freak. Es sij, es decir, con turbante (roj, en este caso) y barba blanca y frondosa con un pedazo demostacho que me recordaba al alerón del coche de Fernando Alonso. Pero no era ésto lo que le hace ser un fenómeno absoluto, sino que es la persona con más tics que he visto en mi vida, y raros de pelotas. Hablando con uno, cada 20 segundos se pasaba la mano por la frente, luego se alisaba las cejas, se pasaba la elngua por los labios y daba como una palmadita. Y así toda la cena. Pero lo mejor es que de repente (y lo repitió unas 7 u 8 veces en la cena), se saó una especie de barilla fina y metálica de la camisa y hal, a escarbar los oídos a ver cómo andamos de cerumen. Y por supuesto, a la hora de empujar las salsas y el helado final, a usar el anular izquierdo, que para éso está.

Claro que entonces centré mis esfuerzos protocolarios en la chica ésta, de nombre Devika, y que la verdad, está mejor que yo con diferencia (de lo que empiezo de deducir que las indias guapas sólo van a las Embajadas), y tenía además un chasis inédito entre las de aquí: delgada y con altura. Y resulta que la chica se licenció el año pasado en Boston, tras 3 años allí, y a vulto a trabajr en los negocios del padre (propietario de varios Mc Donalds en Delhi, que sospecho la hija pisa poco). Y hasta aqui lo mejor, porque al empezar a hablar con ella me sentí como Bill Murray en El Día de la Marmota, parecía que retrocedí 24 horas en el tiempo, la chavala tenía menos luces que las calles de esta magnífica ciudad, era una mezcla absoluta de tonta india, y pija de NY, creo que decía la palabra “Really??” unas 10 veces por minuto.

Pasada la prueba de la cena, muy rica por cierto, pasamos de vuelta al salón, a tomar el café de pie, y como uno no toma café, y hay que ser caballero con quien te invita, me pedí un Baileys, que era la mejor opción en oferta en la bandeja que pasaban. Y ya se fueron todos, y me quedé charlando con el Embajador, su Sra y el otro irlandés, y me comenta el Embajador que qué tal, que me había puesto al lado de la chica ésta adrede, y que le comentó a su padre durante la cena que qué animados estábamos y que éste le preguntó a su vez que cuál era mi posición en la empresa. Me lo podía haber preguntado a mí, que le hubiera dicho que la fetal o la del misionero, según el día fuera par o impar. Y es que a esta chica , como a tantas de la “high” de aquí, la tiene atada en corto, no la dejan salir por ahí si no controlan en absoluto adónde y con quién va, tiene hora de llegada y sólo puede salir dos días entre semana. Y a pesar de haber vivido 3 años en USA, pues vuelven y lo aceptan, y es normal, y el padre le buscará un marido y así otra generación.

REl motivo de la cena era para anunciarons a sus “amigos” en Delhi (y yo que sólo he coincidido con él un par de veces) , que se vuelve a Irlanda, y que Kenneth (el otro irlandés), será posiblemente su reemplazo, y este Kenneth es un tío genial, culto, educado, elegante, casado con una madrileña, gran conocedor de la Historia de España y su Geografía, habla de modo impecable, y encima tienen una casa en Cos, en los valles orientales de Cantabria, y ya es pequeño el mundo, y sospecho que tras su toma de posesión en verano volveré más de una vez a cenar a su residencia, no sé esta vez si con el sij espasmódico y con la pijita casamentera.

PD según me fui, el Embajador, en ataque de euforia, me regaló una caja de vino Torres, Sangre de Toro, así que ya me ha arreglado el año .

Transexuales, embarazos y sólo falta Almodóvar para la peli

Mayo 23, 2008

Esto que voy a contar parece salido de Almodóvar y McNamara año 80 (con todo respeto), o del mejor David Lynch, pero es la India año 2008

Pues resulta que aquí hay un colectivo, no sé si más o menos numeroso en proporción al de otros países, lo que es irrelevante, que es “especial”: los transexuales. Bueno, aquí los llaman “eunucos”, desconozco si en sentido literal o no, y la verdad es que no pienso en indagarlo. Pues esta gente aquí está como apestada, vienen a decir los indios que esta gente son hombres, pero que realmente no lo son, y que aparentan ser mujeres sin serlo, todo por no decir la palabra transexual, que aquí la sociedad es bastante puritana al menos de puertas afuera; y como están en terreno indefinido (aquí malo), pecaminoso (peor) y encima ni están casados ni tienen hijos (estigma), pues están abandonados a su suerte, sin derechos, ni trabajo, ni estima social de ningún tipo.

¿Y cómo se ganan la vida? ¿A qué se dedican? A la “caza” de la embarazada.

Por motivo, o superstición, o costumbre, o lo que sea, piensan en esta sociedad que es gente maldita que puede echar mal de ojo y por tanto amargar la vida al prójimo … o a sus descendientes. Así que si uno tiene una vecina embarazada, que sepa que al poco de dar a luz de van a dar cita en el portal la congregación de transexuales del barrio (pues me cuentan que se los tiene repartidos, tal y como los carteros o la poli de proximidad) y empiezan a dar la barrila, el cante, la lata, a liarla parda, a cantar, a desafinar, a abuchear, a gritar y a alborotar , hasta que la recién parida les da una propina de entre 60 y 120 euros al cambio, una pequeña fortuna aquí. Y es que si no, temen que en cuanto salgan a la calle van a echar un sortilegio sobre el bebé que le va a perseguir en lo que le quede de (esta) vida. Y aquñi lo cree mucha gente, la mayoría , a pie juntillas, y aunque sea que no, lo pagan igual, y no llames a la poli, que son los primeros que te dicen que te las arregles como puedas, no vaya a ser que al acudir a ellos también les saquen la pata de cabra y amanezcan con pezuñas u orejas élficas.

Diré que a pesar de ser cero supersticioso, ésto no lo he visto en vivo, me lo cuentan, y estoy seguro de que es así, y quizá hasta me voy a creer que te puedan pegar la mala suerte, o una enfermedad venérea, o la adicción a la tele india, y por tanto como vea a una vecina embarazada, o me mudo o le pregunto fechas de parto para irme de viaje. Que para males de ojo o de suerte ya soy aficionado del Racing.

PD preguntaba el otro día como puede ser que en un país con esta tasa de natalidad, es tan raro ver embarazadas por las calles (independientemente de las bandas de transexuales de barrio a su acecho, claro). Y me contestan que sí, que las hay, pero que claro, con los saris se disimula mucho. Pongo ésto a beneficio de inb¡ventario y sin suscribirlo, pues creo que tiene un doble fondo de mala leche del que me abstengo comentar.

Nuevas personas y el orgullo de la identidad

Mayo 15, 2008

Tras irse Anita , los nuevos personajes de este reality que vivo son el cónsul del Ecuador, que se llama Cristian, un diplomático holandés llamado Bart, y un francés que se llama Anthony.Prometo que no estoy contanto el típico chiste en el que el español es el más listo…..

Crsitian, que es vecino mío, ha estado un par de meses solo buscando piso. Es buen tío, y habla con ese acento educado y agradable de ecuatorianos y peruanos, un habla tan distinto al acento rocoso, seco y hasta agresivo del español. Hasta que ha venido su familia, alguna noche hemos salido por ahí, y hemos trabado amistad, y ya conocí a su familia, y sus hijos tienen esa educación que ya no reciben muchos niños en España, esa que hemos oído tanto de pequeños: “ayuda a poner la mesa, no hables si no se te pregunta, si te ofrecen algo, dices que no y gracias la primera vez”

Bart es holandés, y por tanto, alto como un tallo, y cada vez que me lo encuentro en un sarao, siempre que me ve, me dice lo mismo “oh, Joaquín, of course”, como si él no estuviera por ahí, también, despendolado. Más de una vez me ha sorprendido con una excelente pronunciación del vocablo “jamón ibérico”, lo que me hace sospechar que será holandés, pero mal paladar no tiene.

Anthony es un francés que vivió en España y se casó con una panameña (que está bastante bien, por cierto) que está aquí destinada en la Embajada. Se ha montado una empresa inmobiliaria, y es quien me ayudó a encontrar casa. Es un tío muy majo, y como tantos franceses, adora España (no sé por qué nosotros les pagamos con la dudosa distinción de ser la única nacionalidad a quien dedicamos dos denominaciones despectivas como “franchite” y “gabacho”, aunque, todo hay que decirlo, ésta última es cachondísima). Pues decía que Anthony adora España, y de vez en cuando le he llevado jamoncito y el chaval levita. También conoce a mucha gente aquñi, y me está ayudando a ser puerta de entrada.

Pues estuvimos cenando los mencionados el otro día, y decía Anthony que, desde que lleva fuera de Francia, ahrá unos 6 años, se sentía cada vez más orgulloso de ser francés, pero sin caer en el chovinismo o nacionalismo cateto, sino apreciando, por comparación, las cosas buenas que se tienen, y que muchas veces uno denosta cuando está en casa.  Y pensaba yo que tiene toda la razón, cuando uno sale fuera, se da cuenta de la auténtica dimensión de lo que España ha aportado, y a significado, a la Humanidad. Pocos, muy poco países han creado una imagen internacional inequívocamente asociada, pocos países han modeado la Historia de tal modo que, sin su concurso, ésta sería radicalmente diferente. Pocos, muy pocos países, han aportado genios que han cambiado el curso de las cosas. Y nosotros a menudo despreciamos lo que hemos sido, o lo que somos, y sobre todo, lo que somos capaces de ser como país. Admirar lo positivo de otras naciones no implica esconder lo nuestro, y puedo asegurar que el contacto con extranjeros, y lo que saben y admiran de España le hace a uno sentirse afortunado. Gracias a mi trabajo he tenido la oportunidad de viajar por toda España y descubrir su riqueza inagotable y siempre sorprendente, y ahora que vivo fuera, no dejo de pensar que no hemos de compararnos con nadie, sino ser ejemplo.

Pero desgraciadamente portamos en nuestro ADN un virus autodestructivo que al tiempo que permite tener un genio creativo y vital, asimismo generemos y aventemos Leyendas Negras, Fernandos Séptimos y Guerras Civiles. Leía el otro día, y me gustó, que cuando toda Europa descubría el Romanticismo, y en gran manera recurría a España para inspirarse (Carmen, el Barbero de Sevilla, Don Giovanni , Hernani etc), en España se ignoraba ésto, y aún más, nos sumíamos en una pesadilla que duró 150 años, hasta Franco. Y que nos hace tener un complejo de inferioridad que hay que sacudirse.

Así que ahora saludo a los guiris en los ascensores con un “buenos días”, que es tan sencillo de decir como “good morning”, y así ya lo hizo Carlos I cuando en el s XVI en audiencia papal se negó a hablarle en Latín, pues “el castellano es lengua tan noble, que de toda persona culta merece ser conocida”; y cuando me preguntan que de donde soy, sigo que de España, con todo el orgullo, y añado que de Santander, “como el banco”, y aún más si son ingleses.

Y lo anterior me lleva a sentirme aún igualmente europeo, pues estando fuera me doy cuenta de la cantidad enorme de vínculos de todo tipo que nos unen con los europeos occidentales , que la tradición greco-latina, que la tradición cristiana, que cientos de años de guerras y alianzas han forjado una mentalidad común, que somos del continente más civilizado de la tierra (a pesar de haber sido también el más bárbaro), y que o espabilamos o nos quedamos atrás, y que ir por ahí y saber que uno es europeo, de España , causa envidia y respeto, y que hay una conciencia de “nosotros” que debemos cultivar, y que brindo por César, por Carlomagno, por Erasmo, por Newton, por Darwin, por Chopin, por Churchill, por cary Grant y por el entrenador del Racing, a ver si nos llevas a Europa por vez primera y aparte de por el banco nos conocen también por nuestro equipo , que ya lo merecemos.

Diario de un Lunes 12 de Mayo

Mayo 13, 2008

6,40 am: timbre de la puerta, es Anisha, que para variar, viene a la hora que le da la gana (en teoría debería de empezar a las 7,30), así que como premio la enseño la plancha, lo que me permite meterme en la cama otra media hora.

7,30 am: reviso el correo electrónico y las noticias. El Racing ha empatado con el Athletic y la UEFA peligra. Mi hermano me ha metido un antivirus en el ordenador que me lo ha dejado renqueante, no va ni a pedales (igual es un virus disfrazado de antivirus , o viceversa). Pongo los aires a todo trapo, hace más de 30 grados en casa.

8 am: le pido a Anisha que deje la polancha y me haga la cama y friegue platos y cocina. En más de una hora ha planchado 2 camisetas y 7 boxers. Va mejorando. De vez en cuando se quiere escapar y me viene diciendo que a la plancha no le funciona el vapor (que es lo que más le gusta, escalfar mis camisas) o que se ha quemado con la plancha.

8,30 am: viene Rakesh a buscarme. No se acuerda de que la nueva hora es 9,30 am, para poder ir al gimnasio antes de trabajar. Así que como hoy es Lunes y me he levantado en plan Tío Tom, le va a tocar esperar una horita abajo….

8,45 am: logro echar a Anisha de casa. Decido que hoy paso de ir a correr. Me quedo metido en el Facebook, no lo entiendo mucho, pero estoy haciendo un esfuerzo para comprander qué hay detrás de semejante fenómeno. Ninguno de mis amigos de Santander está metido, lo que indica que aún tiene un mínimo de criterio cualitativo…..

8,52 am: sms de una de la oficina. Que no puede venir porque se ha caído y se ha hecho daño en la espalda, y tiene que ir al médico y…. vamos, como las excusas que ponía de pequeño al profe cuando no traía los deberes. Que si el perro del vecino se ha comido mis deberes de Matemáticas. Al menos esta vez no es dolor de cabeza, o enfermedad del estómago, o una boda familiar, o e entierro de un pariente (muy frecuente aquí, dada la extensión de las familias). Anisha me pide un vaso de agua y se lo pongo helado, que sé que les jode, vaya grito pega, ja ja.

9 am: me descargo “El Mundo” y me pongo a desayunar, hoy ni fruta ni cereales, sino mi favorito: Cola Cao frío y tostada de mantequilla y mermelada ( por supuesto andaluza) de fresa. Imbatible. Me recuerda los desayunos de pan tostado que me hacía mi madre de pequeño (bueno y aún hoy de vez en cuando). Es como la magdalena de Proust en versión ibérico.

9,45 am: salida para la oficina. Calor brutal. Tráfico de coña, pero hoy veo menos vacas y cerdos que de costumbre. ¿Les afectará el calor? (ojalá)

10 am: hoy el Comité de Dirección va a una reunión gorda a Hong Kong, están con las prisas finales de cambios de última hora, así que en medio del histerismo colectivo, miro mi agenda, mando unos correos importantes (un cumpleaños, una petición de ayuda sobre mi declaración de la renta), me imprimo el periódico y me voy a Delhi. Hoy es día de visita a clientes.

11,30 am: tras sólo 45 minutos de tránsito, llego al hotel Shangri-La. Primero me siento con un compañero de ventas para ponerme al día, y luego hacemos un pequeño tour con la gerente de “food and beverages”. Aquí, al revés que en España, los hoteles son grandes clientes, muy importantes, debido a dos hechos: 1) tienen licencia de “duty free”, es decir, pueden comprar alcohol sin impuestos, y 2) los banquetes, que representan algo así como el 50 ó 60% de nuestras ventas en el canal doméstico, y que a juzgar por las cifras de consumo deben de ser como las bodas de Canaá y la boda de Farruquito juntas.

14,00 pm: tras algún hotel más, empezamos la ruta de hostelería, que aquí significa, básicamente, restaurantes, pues el concepto de bar de copas casi no existe. De hecho, aquí se sale a cenar como objetivo final, así que no es raro que primero se tomen la/s copa/s como prolegómeno, y luego se sienten a cenar un par de horas.

15,30 pm: creo que por fin a mi compañero le ha quedado claro lo que debemos de tener, y cómo, en los garitos, tras comprobar que en la mayoría no tenemos los whiskies premium ni de malta. Echa la culpa al distribuidor, pero me asegura que en un mes , máximo dos, estará solucionado. Veremos.

17,00 pm: llegamos a un pub irlandés. Bueno, o a algo parecido. El gerente habla algo de español, le pregunto que por qué, y me dice que trabajó en Chicago con muchos mejicanos, Se me ocurre decirle “órale, pinche güey” y me suelta una retahíle de “hijosdelagranchingadapendejosquevivaMexicoylaputisisismadre” etc etc – aprendió lo básico.

17,30 pm: estamos en una de las pocas zonas aptas para peatones de Delhi, donde hay un supermercado con productos para europeos. En esta zona de repente veo varias vacas campando a sus anchas, incluso una hace un pequeño amago de embestir a un transeúnte. Justo en la puerta de uno de los mejores restaurantes de la ciudad, una ha dejado un “regalito” fresco . Con este calor y la legión de moscas que acuden me imagino la pandemia, así que apremio a mi compañero para que vayamos al siguiente sitio. Justo según empezamos a andar, me encuentro con Anthony, un francés muy majete, que va al gimnasio. Ya tiene su aquél que me lo encuentre en medio de un caos de 15 millones de personas.

19,30 pm: tras varios hoteles, restaurantes, fin al día. Después de estrechar un huevo de manos, intercambiar mismo número de tarjetas, ahora hay que volver a cruzar Delhi e ir a Gurgaon. Una hora y media no me la quita ni Dios, y además este bochorno me mata. De camino, se cruza un coche en medio de nuestra ruta y no nos metemos una piñata de puro milagro. Rakesh hace alarde de pericia y pega un volantazo con derrape incluído. Mejor llegar a casa cuanto antes.

21 pm: llego a casa y me sigue Rakesh con una caja de agua y 2 litros de leche. Coño, se me había olvidado el encargo que le hice. Habrá que subirle el sueldo.

21,30 pm: estoy reventado, así que me hago una tortilla de bonito rápidamente, miro el correo electrónico y me voy a leer.

22,15 pm: game over. Hay que cargar las pilas del fin de semana. zzzzzzzz

Imágenes de mi casa

Mayo 11, 2008

He colgado en Youtube tres vídeos de mi casa, para que queienes queráis venir vayais eligiendo cuarto  ;) – podeis teclear “Un chavaluco en la India” en el buscador de youtube.com, o bien directamente copiar y pegar la siguiente dirección:  http://es.youtube.com/results?search_query=chavaluco+india&search_type=&aq=f

A Jaipur (1ª parte)

Mayo 7, 2008

El fin de semana pasado estuve de viaje en Jaipur, la primera ciudad importante según se acede al Rajastán desde Delhi. A uno ya el mero nombre de “Rajastán” le trae resonancias legendarias, tipo novelas de caballerías, batallas medievales o cómics de Tintín. Esta región, que podría perfectamente ser un país independiente con personalidad propia, es un territorio singularísimo dentro de este diverso país, del que se suelen tener varias ideas preconcebidas en la cabeza ( por ejemplo, el paso del Ganges por Benarés, o la miseria de Calcuta, o campos enormes de té…o moribundos por las calles de Delhi, según sostenían los curas del cole y recuerda Josu), pero quizá la más atractiva para los Occidentales, o para mí al menos, es la de los desiertos extensos pedregosos, en donde de repente aparecen enormes y fantasmales castillos, palmeras a cuya sombra descansan dromedarios salvajes, mujeres de tez oscura embozadas en sus saris coloridos portando jarras de agua y fardos sobre sus cabezas, bazares con cientos de minúsculas tiendas donde se regatean adornos, baratijas, babuchas, alfombras, parasoles, camisetas de dudoso gusto y armas antiguas. A muchos les parece, y no sin razón, casi más “arábico” que “indio”, y desde luego en muchos momentos así lo parece, si bien la etnia de la población no pfrece dudas.

Jaipur está apenas a 240 kms de Delhi, es decir , a la misma distancia que une Burgos con Madrid, y asimismo tiene una autopista, si bien el tiempo que se tarda en recorrer esta distancia es el doble, es decir, unas 4 horas, debido a los cientos de colores despendolados y zigzagueantes, personal variopinto cruzando por cualquier lugar (cargados de fardos, niños y bicis al hombro), motocicletas con 2, 3 ó 4 personas, generalmente embozados en pañuelos prototalibanes, decenas de carromatos tirados por dromedarios, y por supuesto un sinfín de Tatas e Indicas compitiendo a ver quién se salta más normas circulatorias y cívicas en el menor tiempo. Hay tramos donde uno puede pensar que circula por una autopista occidental, amplia, con andenes y peraltes; y otros (los más), donde de repente la carretera se embuda (¿existe este verbo?) y pasa a ser una calle de un poblacho, o de repente hay una serie de vallas cuya misión fundamental parece ser generar un atasquito, aparecen carriles llenos de baches , o camiones cuyas ruedas o ejes han reventado tras millones de kilómetros sin revisiones ni mantenimiento. Y aparecen árboles de tronco generoso y amenazador en la escasa mediana que separa las dos direcciones.Y todo ésto, generalmente bajo un calor de justicia que hace que las condiciones objetivas del viaje sean bien duras.

Y aún así, merece la pena. Ya al poco de salir de Delhi entra uno en las zonas rurales de la zona norte de la India, alejado de la ciudad y sus miserables suburbios, y poco a poco el caos cede paso a los campos, y luego, éstos, a paisajes pre desérticos, donde las arenas y los pedregales van ganando terreno a los árboles semi tropicales de Delhi, y el viento empieza a soplar y a mover las arenas, y la gente anda cubierta igual que los beduinos, y uno ve dromedarios salvajes trotar, y esqueletos de vacas muertas en medio de la nada, y uno se pregunta si esa imagen ya no la ha visto en decenas de películas de John Ford, y sigue la ruta, y el tráfico endemoniado, y aprieta el calor, hay que apartarse de la ventana, ya hace más de 40 grados fuera, y aún no son las 10 de la mañana, y uno sospecha que el aire acondicionado del coche alquilado no funciona del todo, o que incluso se le ha acabado el gas, y que en esas condiciones llevar 2 litros de agua igual no es suficiente, y de vez en cuando te quedas frito unos minutos, y te despiertas y sigues avanzando en medio de esos parajes hostiles y duros, y hace aún más calor, y menos aire acondicionado, y los pliegues de tu piel están humedecidos por tu sudor, pero en el fondo qué más da, porque estás viajando en el Rajastán, vas camino de Jaipur, es Sábado, es Mayo, y el resto, te da igual.

Continuará

A la India le debo….

Mayo 2, 2008

….haber mejorado mi nivel de Inglés.

Hace dos días tengo una reunión con un proveedor (sikh, o sij) y su turbante, y cuando acabamos le felicito por su buen trabajo. Y me responde que también me da la enhorabuena; que mi nivel de inglés ha mejorado mucho desde la última reunión hace un mes (!!!!!!!!). Será que unos días en Europa han regenerado mis neuronas. Y siendo coherente, en breve se indianizará, o sea, se irá al garete.

Lo que hay que oír.