Si la India tiene algo bueno, es que las bodas son como el futbol: sus temporadas estan perfectamente delimitadas en el tiempo, y por si se te ha pasado el plazo, hay una segunda vuelta. Y esto, junto con los anuncios de “Matrimonials” los fines de semana, las webs para contactos matrimoniales, y sobre todo y ante todo los oficios y desvelos de los papis para casar a los retonos, el que no se casa, es porque no quiere, y lógicamente, pues estaras mal considerado y estigmatizado toda tu vida.
Aquí uno no se casa como en Europa, cuando quiere y sobre todo cuando puede (que haya Iglesia libre, o restaurante / sala de banquetes / casino / finca disponible). Eso es chapucero y pasa lo que pasa. Que casi la mitad de los matrimonios acaba en divorcio. Y el motivo es muy claro…hay que saber elegir las fechas propicias, que las constelaciones, y tambien las conjunciones planetarias a ambos lados del Atlantico, ofrezcan garantias de prosperidad. En esto tenemos que aprender de esta cultura milenaria, no en vano se llega a ser superpotencia dejando asuntos tan importantes al azar. No. Si uno se casa en dia adecuado con la pareja que te han elegido tu madre y abuela, que al fin y al cabo van a ser las beneficiarias de la nueva esclava del hogar hasta que corra el escalafon, se augura un futuro esplenderoso; ahora, que crees en esa cosita tan abstracta llamada “amor”, te emparejas con quien quieres, y encima te casas (o no) de aquella manera, cataclismo.
La Primera Temporada de las bodas (no de una teleserie) suele darse mas o menos desde mediados de Octubre hasta principios de Diciembre, aunque como podreis deducir, esto puede oscilar según las posiciones de los astros. Uno se da cuenta de que entra en estas temporadas porque todas las noches hay fuegos artificiales y petardos; bandas de musicos callejeros ataviados de monosabios, a lomos de rucios esqueleticos y pulgosos; y la gente falta al trabajo, o llega a las mil y monas, durante los varios dias que duran los enlaces. Otro modo de enterarse que uno entra en la fase matrimonial es la recepcion de varias invitaciones, enormes y barrocos tarjetones presididos por Ghanesa (el Dios elefante, que lo que tiene por nariz es trompa y no pene), generalmente de gente con la que uno no ha cruzado mas de tres palabras en su vida, si es que acaso las conoce. Esta Primera Temporada se caracteriza por un cambio de clima cada vez mas frio, por lo que a su final las mujeres en sus “saris” pasan un frio de bigotes; pero es lo que hay.
La Segunda Temporada, o de repesca, empieza a finales de Enero y hasta Marzo, mas o menos. Los síntomas son los mismos, pero a Dios gracias el clima mejora y ellas ya no pasan frio en los “saris”, sino que son ellos los que pasan calor (cuando van con chaqueta, claro). Asi que ahora estamos en plena temporada y ya caen invitaciones. Cuatro para este mes; una de un companero de oficina que se casa en Hyderabad (a la que no he ido); otra de unos “sijs” a los que apenas conocemos (volvere) y dos….dos de unos amigos occidentales que se casan aquí, unos franceses y unos espanoles, y lo hacen al modo indio: con fanfarria, estridencia y faseado en varios dias.
Bien, comentare brevemente la boda “sij” a la que fuimos el otro dia; o mas bien debo decir la recepcion, pues las bodas duran varios dias, estando segmentadas en diferentes ritos o eventos sociales. Primero suele ir la recepcion, luego la boda propiamente dicha (tres o cuatro dias mas tarde), y a los dos o tres dias suele haber otro tipo de ceremonia dirigida a bendecir el enlace. Lo que no se es cuando la pareja yace por primera vez, en muchas ocasiones con las respectivas madres de testigo presencial, ni cuando presentan la sabana manchada de sangre (tradición que los gitanos han debido de mantener desde cuando salieron del norte de este Subcontinente). A la boda en si no fuimos, pues caia en Domingo y duraba de 10 am hasta las 20 pm, y como que no apetecia hipotecar el fin de semana en ello, pero si fuimos a la recepcion anterior.
No es que conocieramos a ninguno de los novios o sus familias, de hecho hace como cuatro meses, a la salida de un concierto, un fulano con turbante se puso a hablar con nosotros y nos pidio las tarjetas, que nos invitaria a la boda de su hija; y vaya si cumplio. Lo malo es que no nos acordabamos de su cara, pero el si de la nuestra, asi que fue un poco bochornoso cuando al entrar en la finca el vino a saludarnos cuando pasabamos a su lado sin reparar en el. Y vaya finca. Es de esas familias de pasta, un casoplon de esos de película, una mansión, y el enorme jardin lleno de miles de bombillas, asi como la fachada de la casa; y una enorme carpa cubria las decenas de mesas y laenorme zona de buffet; y un escenario cuasi profesional cerraba el otro angulo del jardin. Y ahí estabamos, en medio de cientos de “sijs”, que es una de las comunidades mas abiertas de mente y prosperas de las que habitan en la India. Y ellos, muy altos, con sus barbas y turbantes, y con sus trajes, pues era una boda de alto copete; y ellas con sus saris, y sus largos cabellos (pantojiles), y sus joyas, vaya joyas, yo no entiendo mucho, pero quitaban el hipo. Y como ya llevamos tiempo aqui, vimos a varios conocidos, que nos explicaron que se esperaban mas de mil invitados, y viendo los cochesen los que llegaban, y viendo las marcas de vino y alcoholes que se servian, y viendo el ejercito de camareros que servian comida, y viendo la calidad y la variedad de la comida (incluyendo sushi, el colmo del progresismo culinario en la India), uno se daba cuenta de que era el no va mas.
Va cayendo el vino, va sonando la musica, de repente de “musica ambiente” pasamos a Bollywood a todo trapo, Lauren que se contornea en la pista con entre decenas de saris danzantes, yo que aguanto el tipo en conversación con varios hombres barbados, y llega el momento cumbre de estos eventos. Una especie de cruce de Operación Triunfo y funcion de final de curso. En el escenario mencionado, flanqueado por sendas pantallas de video, saltan los amigo/as de los novios y hacen numeritos de bailes y playback sacados, copiados o inspirados en las producciones estrella de Bollywood, con sus coreografias y vestuarios, seguido, imitados y aplaudidos por el resto de la concurrencia, en lo que es ya no solo la situación mas esperada y apreciada por la gente, sino casi casi una institución. Y tambien para nosotros una coartada perfecta para salir a la francesa de alli y volver a casa, que nosotros si que tenemos que madrugar para estar a las ocho o nueve en la oficina y trabajar…..







